Tengo poco más de dos hectáreas. Demasiado para hacerlo a pala, muy poco para justificar un tractor.
No es un fundo, pero tampoco es un huerto de patio. Durante años resolví cada faena como pude: arrendaba, pedía prestado, o le pagaba a alguien con tractor para que viniera a arar.
El problema nunca fue el precio de cada faena por separado. Era la coordinación.
Había que llamar con semanas de anticipación, calzar con la disponibilidad del otro, y rezar para que el clima acompañara justo ese día. Dos temporadas seguidas sembré más tarde de lo que quería, simplemente porque la maquinaria llegó cuando llegó.
Empecé a buscar una alternativa pensando en comprar algo solo para arar. Pensaba que un motocultivador servía para eso y nada más.
Lo que no sabía es que la máquina en sí es solo el motor — y que los implementos se cambian según la faena del día. El mismo equipo que ara en la mañana puede surcar para la siembra en la tarde, y cosechar papas la semana siguiente.
No es una máquina multifuncional en el sentido publicitario. Es un motor con distintas herramientas que se acoplan, como un taladro al que le cambias la broca.
"Lo que cambió no fue la velocidad del trabajo. Fue dejar de depender de la agenda de otra persona."
Terminé comprando el kit bencinero de 6,5Hp. Motor 4 tiempos, 196cc, con marcha adelante y reversa — la reversa importa más de lo que uno cree cuando estás maniobrando entre hileras.
Vino con los ocho implementos: arado de vertedera, arado reversible, arado surcador ajustable, cosechador de papas, set de ruedas de tracción y el carro de arrastre, además del equipo base. Cada uno se cambia en minutos.
Hubo un detalle que no entendí hasta que lo usé: el set de ruedas de hierro. Los neumáticos normales sirven para trasladar la máquina, pero en tierra suelta o húmeda patinan — y si la rueda patina, el arado no muerde, solo se arrastra. Las de hierro se cambian en minutos y muerden el terreno, que es lo que permite que el arado haga su trabajo de verdad.
Y el que terminó cambiándome más el día a día fue el carro de arrastre. Antes, mover tierra, sacos o leña dentro del predio significaba cargar la camioneta, o pedirle a alguien que me la prestara. Ahora la misma máquina que ara arrastra hasta 500 kilos, con frenos de mano y pie.
La primera temporada completa la trabajé sin llamar a nadie: preparé el terreno cuando quise, surqué cuando el clima dio, y coseché sin coordinar con la agenda de otro. Esa fue la diferencia real.
Ficha técnica
Si tienes terreno suficiente para que hacerlo a mano no sea opción, pero no el volumen para justificar un tractor, esta es la categoría intermedia que probablemente no sabías que existía.
Sé lo que estás pensando, porque yo lo pensé igual: es harta plata de una vez. Lo que terminé haciendo fue sumar lo que llevaba gastado en arriendos y faenas pagadas los últimos años. El número me sorprendió — y eso sin contar las dos temporadas que sembré tarde esperando que alguien tuviera disponibilidad.
Dos versiones del kit: con y sin carro de arrastre
La diferencia entre las dos versiones del kit bencinero es una sola: el carro de arrastre. Si tu faena principal es trabajar la tierra — arar, surcar, cosechar — el kit de 8 implementos cubre todo eso. Si además necesitas mover material dentro del predio (tierra, sacos, leña, herramientas), el carro es lo que convierte la máquina en transporte.
| Kit | Carro de arrastre | Precio |
|---|---|---|
| Kit 8 en 1 Bencinero 6,5Hp | No incluido | $985.990 |
| Kit 9 en 1 Bencinero 6,5Hp | Incluido (500kg) | $1.621.990 |
El carro se puede comprar por separado más adelante si prefieres partir con el kit básico — pero comprado dentro del kit sale considerablemente más conveniente.
¿Y si necesitas más potencia? Existe también la línea diesel de 10Hp, con mayor ancho de labranza (más de 135cm), pensada para predios más grandes o uso más intensivo.